3 abr. 2015

A dormir

Si tu conejito es de los que usan la cama para dormir y no como esquinera, aquí tienes una preciosa.

Cama Ikea

Esta cama que parece de verdad, está ideada para usarla como juguete y acostar a las muñecas, pero es perfecta para nuestros conejos. La venden en el Ikea por 18€.
Las medidas son 52 centímetros de largo, 36 centímetros de ancho y 30 centímetros de alto.

Además si quieres que se acuesten sobre blandito, puedes comprar aparte esta almohada ya que encaja a la perfección en la cama. Su precio son 4€.

Almohada Ikea

Puedes usar la almohada a modo de colchón y si se les escapa algún pipí podrás meterla en la lavadora. Sus medidas son 35 centímetros de largo y 55 centímetros de ancho.

Dexter y Nieve duermen en ella y así de a gusto posan para el blog. Como véis, caben los dos sin ningún problema.

Nieve y Dexter en la camita




Dulces sueños parejita

2 abr. 2015

Ceguera en conejitos

¿Cómo es el día a día de un conejito que se queda ciego? Personalmente lo vivo con una de mis conejitas, Molly.
Ya con unos 3 meses de edad, que fue cuando llegó a casa, notábamos que de vez en cuando se chocaba con cualquier cosa, como fue nuestra primera coneja pensábamos que hasta que se habituase a su nuevo hogar, era algo normal. De hecho al poco tiempo dejó de hacerlo, caminaba y corría sin toparse con su alrededor.

Pasaron unos 3 años sin que Molly tuviese ningún tipo de problemas a la hora de moverse por casa, pero de repente ya no era capaz de ir de un lugar a otro sin que no se acabase oyendo un porrazo, Molly volvía a chocarse y bastante fuerte, eran golpes contra la pared casi siempre, golpes que se llevaba en su cabeza y que nos hizo replantearnos si podría tener algún problema de visión. Además parecía que le daba miedo moverse, se quedaba quieta y cuando andaba lo hacía despacio.
La llevamos a nuestro veterinario de exóticos y vieron que no tenía buenos reflejos pupilares, así que nos remitieron a una clínica oftalmológica de animales, IVO.

En su primera visita le hicieron varias pruebas donde nos confirmaron que Molly sufría una degeneración del nervio óptico en ambos ojos y que poco se podía hacer, apenas darle unas vitaminas para retrasar algo que iba a ser inevitable, que se quedara ciega.
Fue duro escuchar que no estaba en nuestras manos ayudar a Molly, ¿qué iba a ser de ella sin poder ver?
Le dimos las vitaminas durante 2 meses más o menos, durante ese tiempo notamos que no se chocaba tanto, volvimos de nuevo a IVO para una segunda revisión, los ojos de Molly no habían sufrido apenas ningún cambio, nos dijeron que durante medio año más siguiese tomando las vitaminas y que ellos ya no podían hacer nada más por ella.

Revisión de los ojos de Molly

Así lo hicimos, durante 6 meses más tomó las vitaminas. Ahora Molly tiene casi 5 años, han pasado unos 2 años desde que la llevamos al oftalmólogo, 2 años en los que poco a poco fue dejando de chocarse.
Hace unos días que Molly ha vuelto a chocarse, con la pared, las sillas, con sus hermanitos, con nosotros... a estas alturas si no está ciega poco le debe quedar para serlo...

Nuestra experiencia nos dice que un conejo ciego sí puede llegar a hacer una vida normal, lógicamente un conejo que ve y por la causa que sea, empieza a tener problemas de visión, le va a pasar como a Molly, que se irá tropezando cada dos por tres, pero con el paso de las semanas se habitúan y se mueven sin tener ningún percance.
Como Molly ha ido perdiendo la visión gradualmente, cada vez que había un cambio notorio volvía a chocarse hasta que se acostumbraba a su nueva situación.
Es primordial evitar mover las cosas de sitio, que todo esté en el mismo lugar para que Molly pueda recordarlo y así esquivarlo. En cambio con nosotros o con sus hermanos, Nala, Hank y Bunny, sí que es más habitual verla toparse, si va corriendo no sabe si nos vamos a cruzar en su camino.

Por suerte, todos esos golpes que se ha llevado y sobre todo los que son contra la pared, no han acabado mal, aunque el miedo a que se haga daño siempre va a estar ahí.
Molly lleva una buena vida, cuando se adapta a tener que ver menos todavía, corre y salta como una coneja más. Y cuando se quede ciega del todo, si no lo está ya, estoy convencida que así seguirá siendo. Algo que sí hemos notado es un cambio en su comportamiento, antes Molly era guerrera, tenía un fuerte carácter, era la que mandaba cuando sólo estaban ella, Hank y Nala. Con la llegada de Bunny a casa, a la hora de socializarlos, Molly pasó mucho miedo, no sacó la mala leche que ella solía tener con otros conejos.
Creemos que su problema de visión le ha hecho ser más precavida y temerosa. Sea como sea, Molly superará de nuevo este bache, y cuando vuelva a corretear por casa sin tener esos encontronazos, seguirá siendo una conejita feliz, por poco o nada que vea.

Molly

Quiero acabar la entrada diciendo que si crees que tu conejito tiene algún problema de visión, deberás ponerte en contacto con tu veterinario de exóticos, ya que dependiendo de la causa y si es algo reversible, cuanto antes empiece el tratamiento mejor.